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¿Somos algoritmos o seres humanos? hablemos de la selección por IA

Por: Angel Rossio Millán. Maestría en RRHH. Headhunter y aprendiz eterna sobre el comportamiento humano.


Siempre me ha fascinado la complejidad de los procesos humanos, y como alguien que no puede evitar sentir curiosidad por cada nueva tendencia tecnológica, pero que también pasa sus días evaluando talento "cara a cara", me he detenido a pensar sobre lo que está ocurriendo en las áreas de selección hoy en día con el boom de la IA.

La Inteligencia Artificial no solo nos ayuda; existen empresas que se toman el atrevimiento de dejarla tomar las decisiones iniciales (hasta finales) en los procesos. A simple vista, parece algo muy práctico, rápido y revolucionario. Pero, ¿qué le pasa a la persona que está del otro lado de la pantalla mientras es evaluada de esta forma? ¿Qué dicen los científicos?

La necesidad de tener "voz" (Justicia Organizacional)

Hace poco tiempo, mientras escribía el TFM para mi maestría, tuve la oportunidad de profundizar en la Teoría de la Justicia Organizacional de Colquitt. Aprendí que una organización solo se siente "justa" si la persona siente que es escuchada. 

En RRHH hablamos mucho de experiencia del candidato, pero cuando la selección es 100% automatizada, la percepción de justicia cae en picado porque la teoría de Colquitt es ignorada, no hay una interacción humana que le permita al candidato darse a conocer más allá de unas palabras clave en un CV. 

¿Nos estamos volviendo "puntos de datos"?

Aquí entra un concepto que vale la pena traer al frente: la deshumanización algorítmica. Este término indica que los seres humanos estamos siendo reducidos a métricas o comportamientos estadísticos.

En mi rol como Headhunter, sé que el talento es más que un papel, está en los matices, la actitud, el potencial y su inteligencia para resolver problemas. Al ser evaluados puramente por un código, los candidatos pierden su sentido de "agencia": esa sensación de que tienen el control sobre su carrera. Empezamos a sentir que no somos profesionales con una historia de superación, sino simples variables en una ecuación ajena. ¿En qué momento dejamos de buscar talento para empezar a buscar patrones matemáticos?

La ansiedad frente a la "Caja Negra"

Seguro que muchos han oído hablar de las video-entrevistas. Varios autores han puesto nombre a lo que los candidatos experimentan: ansiedad al intentar "descifrar" qué micro-gestos o tonos de voz quiere el bot. Es agotador intentar ser auténtico cuando sientes que te evalúa una "caja negra" que no parpadea, no sonríe, nada. Esta frialdad no solo genera estrés, sino que a lo mejor también erosiona la marca empleadora de la empresa antes que el colaborador firme el contrato.

El valor de la transparencia: El puente hacia el futuro

Pero no todo es desalentador. Los estudios de Choung (2024) demuestran que la tecnología no es el enemigo, sino la falta de claridad. La transparencia del algoritmo puede reparar la desconfianza del usuario. Si les decimos a los candidatos qué evaluamos exactamente y cómo la IA nos ayuda a ser más objetivos (sin sustituirnos), creamos un proceso de selección mucho más sano.

Por eso me apasiona lo que hacemos en Beethon. Porque entiendo que la tecnología no debe ser un muro que nos separe, sino un puente que nos acerque. No se trata de rechazar la IA, sino de usarla para escuchar mejor y entender más profundamente las necesidades de los seres humanos en el trabajo.

Al final del día, después de toda la tecnología y los avances, me queda una lección aprendida: no podemos gestionar el talento si olvidamos lo que significa ser una persona.


¿Tú también sientes que estamos perdiendo el toque humano en favor de la eficiencia técnica? Me encantaría leer tus reflexiones en los comentarios.

 
 
 

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